viernes, 18 de diciembre de 2009

Anular y rebelarse

A los trabajadores de Chile, a la izquierda revolucionaria, a los auténticos Comunistas con y sin partido:

El resonante triunfo de la derecha en la contienda presidencial golpeó a la Concertación y sus aliados. Ahora todas las fuerzas en disputa se alinean y preparan las condiciones para lo que consideran una batalla decisiva. Pero los verdaderamente marginados y excluidos, los más explotados y perseguidos, poco o nada tienen que ver con el escenario actual. El 47% de las chilenas y chilenos en edad de votar no se inscribieron, no votaron o entregaron su voto en blanco o anulado, demostrando su desconfianza y repudio al sistema electoral impuesto por la dictadura.
El que todavía gravite una derecha pujante, a 19 años de la salida del dictador desde La Moneda, es resultado del pacto entre la Concertación y la cúpula político empresarial del militarismo, con el que el bloque oficialista vendió su alma a cambio de las cuotas de poder que ha ostentado los últimos 20 años. Cuotas de poder a cambio de mucha impunidad respecto a los violadores de los derechos humanos, a cambio de mantener las mismas Fuerzas Armadas que ejercieron la dictadura, con pequeñas modificaciones de estilo, pero sin cambio alguno en la esencia.
Cuotas de poder a cambio de desmovilizar al pueblo organizado que se alzaba contra el tirano. Cuotas de poder negociadas en reuniones efectuadas en Washington y en la embajada de EE.UU. en Chile, por algunos conspicuos personeros de la entonces naciente coalición oficialista, a mediados de los años ochenta. Cuotas de poder y posibilidades de lucro personal a cambio de cogobernar con los grandes grupos económicos nacionales y transnacionales. Cuotas de poder a cambio de no tocar las leyes secretas de la dictadura. Cuotas de poder, a cambio de no terminar para siempre con la Constitución de 1980.
Por esos pactos secretos debieron rescatar al dictador de la justicia internacional y mantener la protección a centenares de autores directos, encubridores, cómplices y autores intelectuales de miles de crímenes de lesa humanidad. Han llevado a los trabajadores a las condiciones laborales imperantes a comienzos del siglo XX. Hoy la inmensa mayoría de quienes viven de un salario debe laborar un promedio de 12 horas diarias para acceder a un sueldo de subsistencia familiar. No se cumplen los convenios internacionales de protección, como el 87 y 98 de la Organización Internacional del Trabajo, que garantizan el derecho a sindicalizarse libremente, a negociar colectivamente y a ejercer la huelga.
Los gobiernos de la Concertación profundizaron las privatizaciones, convirtiendo al país en un gigantesco mall. Todo se comercializa y tiene precio, entre otros la educación, la salud, la previsión.
No. Definitivamente esta realidad que se pudre no la crearon los pobres de Chile. No la crearon sus pueblos vilipendiados. No la creamos los ofendidos. Que ellos, los dueños del poder, se las arreglen solos para resolver sus diferendos. Mejor aún, que se vayan del poder y lo dejen en manos del soberano, el pueblo.
Por todo lo señalado, el Consejo Nacional de Comités Comunistas mantiene su llamado a votar nulo en segunda vuelta. El pueblo no es responsable de los pactos y juegos espurios entre los bloques y grupos de poder. Los trabajadores y pueblos de Chile deben, por su parte, organizarse y luchar en forma inmediata por la defensa de la Educación Pública, por la renacionalización de la minería del cobre y de los servicios básicos, por un salario mínimo de $350.000, por una Asamblea Constituyente que dé origen a una nueva Carta fundamental.
El resultado electoral del pasado domingo 13 de diciembre, ha consagrado el pacto que lapidó el proyecto político revolucionario erigido por Luis Emilio Recabarren a comienzos del siglo XX y entregó, atada de pies y manos, la organización que impulsó la Rebelión Popular de Masas contra la dictadura. Ya no es cuestión de nombre, ni de símbolos, es asunto de esencia y carácter, porque el resultado de la contienda electoral consolidó el mayor triunfo del sistema electoral binominal.
Con la incorporación de tres diputados representativos del viejo partido comunista, está claro que lejos de haber derrotado al sistema binominal y la exclusión, se confirmó todo lo contrario. La presencia en el parlamento de diputados identificados con esa organización, expresa el éxito del sistema que dicen combatir los elegidos. En los hechos, la vieja colectividad consolidó un proceso de integración al bloque oficialista y acepta a plenitud la institucionalidad vigente. Estos parlamentarios no podrán obrar como lo dijera Recabarren en su célebre texto: “Los representantes comunistas en el Parlamento”, escrito en abril de 1922, donde enuncia: “El objeto que nos lleva al Parlamento, a la Cámara de Diputados o al Senado, es única y exclusivamente conquistar una posición más para nuestra propaganda revolucionaria, antiparlamentaria, anticapitalista, y de ataque directo al estado burgués y a sus instituciones decrépitas.
Un representante comunista no va al Congreso a hacer política, a cooperar con los burgueses, a pedir empleos, a mendigar sueldos, o a intrigas entre pasillos.
El parlamentario comunista investido de la representación de un partido serio que encierra en sí las aspiraciones y la voluntad de las masas ya no sumisas; va a la Cámara a destruir, a despedazar con su crítica libre y severa, la dialéctica jesuítica y sofística, de los representantes burgueses; y a iluminar, con el resplandor de la doctrina comunista los problemas vitales que nos acosan.
El representante comunista en la Cámara, sigue siendo antiparlamentario, sigue combatiendo el parlamentarismo; y sus ideas en el Congreso, no difieren de las que expresara en vísperas de elecciones, y en su vida privada, ante sus electores”.
Nada de ello son y serán los parlamentarios del antiguo partido comunista. Especialmente cuando se redujo a la vieja organización a su más mínima expresión orgánica y capacidad para encabezar las luchas sociales por las demandas más sentidas de nuestro pueblo. Peor aún, cuando los trabajadores han sido testigo de como los dirigentes sindicales leales al aparato de dirección, bajaron la huelga de los subcontratistas de CODELCO, para no hacerle olitas al gobierno y no afectar el pacto con la Concertación. O con el más reciente paro de los trabajadores forestales, donde en doble instancia, la Confederación Nacional de Trabajadores Forestales, presidida por un integrante del Comité Central de la colectividad, afiliado a la estadounidense AFL-CIO, primero bajó un paro y luego se abocó a descalificar a los trabajadores que lo retomaron por encima de la mesa en que negociaba la CNTF.
Carmona y Tellier resultaron electos por efecto del pacto con la Concertación (no así el compañero Hugo Gutiérrez, que triunfó a pesar de que desde la cúpula del aparato no recibió ayuda alguna), pero no lograron doblar en sus distritos. Para lograr su meta, junto al resto de la cuadrilla, liquidaron gradualmente la organización, en un proceso que comenzó a mediados de los años ochenta con medidas para desmovilizar al FPMR, el paulatino desarme y desarticulación de toda capacidad de lucha armada; pero además la instauración de una incondicional red de dirigentes sindicales que han sofocado todo atisbo de lucha en cada frente que les ha sido posible.
La presencia de ambos parlamentarios tuvo y tiene un elevado costo que no vacilaron en pagar y comprometen a toda la organización. Ahora ya no están excluidos en forma personal. Ahora cuentan con un lugar en el banquete. Los trabajadores y el pueblo, poco o nada pueden esperar de ellos.
Junto con eso, el viejo partido arriesga perder su legalidad pues no eligió 4 parlamentarios ni mantuvo el 5% de los votos, como lo exige el Servicio Electoral. Por eso intentan la leguleyada para no desaparecer, de inscribir un “Partido de los Trabajadores de Chile” y fusionarse con él.
Más que nunca ha quedado en evidencia la ruptura de la cúpula dirigente del viejo partido comunista con los principios fundacionales de la organización. Sólo pretenden conservar la marca para beneficio de sus operaciones, pero nada tienen que ver con la razón de ser de la organización comunista, que es hacer la revolución, terminar con el capitalismo, construir el socialismo y finalmente la sociedad sin clases del comunismo. Estas son las ideas por las que cayeron centenares de compatriotas, comunistas ejemplares, cuyos nombres son enarbolados por estos aprendices de mercaderes de la política para lograr mezquinas prebendas. O quizás para servir a un amo desconocido, pero fácil de adivinar.
Los comunistas seguimos de pie. Más comprometidos que nunca, organizados en Consejos y Comités. En esta naciente organización vive el apego a los principios, la lealtad incondicional al pueblo y los trabajadores, expresada en la Política de Rebelión Popular de Masas, que consideramos corresponde –actualizada de acuerdo al escenario vigente- al camino más decidido para la emancipación de los explotados. Aquí tienen su espacio los miles de compañeros que desencantados por la conducta vergonzante de la cúpula partidista y sus sirvientes, se han quedado a la orilla del camino. Sabemos que hay más grupos de comunistas reflexionando, dentro y fuera del mal llamado partido comunista dirigido por un grupo que hace años dejó de serlo. Todos ellos caben en los Comités Comunistas y sus Consejos. Con todos debemos construir este nuevo espacio de los Comunistas que aun sueñan, organizan y luchan para transformar profundamente nuestra patria. A todos estos Comunistas invitamos a unir voluntades y esfuerzos para caminar, junto a otros revolucionarios, en pos de levantar la alternativa de los pueblos y los trabajadores.
A 26 años del primer apagón nacional que iluminó la rebelión popular expresamos, más convencidos que nunca, que el único camino de liberación se abre junto al pueblo, confiando en él, entregándole el poder al soberano.
El único derecho que le queda al pueblo es el derecho a rebelarse frente a toda injusticia.
Unidad y lucha para transformar la patria.
¡Con la razón y la fuerza, venceremos!

Consejo Nacional de Comités Comunistas
Santiago, diciembre 14 de 2009.
A 26 años de la aparición pública del FPMR

miércoles, 7 de octubre de 2009

Reelecto Jorge Peña como presidente del SITECO


TRIUNFO DEL SINDICALISMO DE NUEVO TIPO

Con un amplio margen, que le otorgó las cuatro primeras mayorías, la lista encabezada por Jorge Peña Maturana en las elecciones del SITECO resultó triunfadora en las elecciones realizadas en Rancagua el lunes 5 y martes 6 de octubre.
Con el apoyo del Consejo Nacional de Comités Comunistas, orgánica en la que milita, y del Movimiento de los Pueblos y los Trabajadores, el joven sindicalista (32 años) se impuso a la lista levantada por la dirección del PC, que pretendía sacarlo para imponer un sindicalismo políticamente dependiente y de bajo perfil. A eso se opuso Peña desde el gran conflicto de los trabajadores subcontratados del Cobre, que finalmente fue negociado por la cúpula del PC en pos de las negociaciones de cupos parlamentarios que han fructificado en la lista conjunta con la gobernante Concertación.
Junto a Peña fueron electos los dirigentes Viviana Abud (secretaria), Alvaro Guajardo (tesorero) y Andrés Leal (vicepresidente), quienes ocuparán los otros tres cargos de mayor importancia en el SITECO, mientras los tres electos de la otra lista, dos militantes PC y un independiente, debieron conformarse con los últimos cargos de directores, ante la lastimosa mirada de unos pocos dirigentes partidarios que acompañaron la elección y con la derrota estruendosa de su candidato a presidente, el militante PC Ulises Sepúlveda.

Las propuestas de los vencedores

Entre las propuestas presentadas la lista ganadora figuran las siguientes: “Queremos un sindicato unido, sin distinción por cuanto cotiza cada uno. Un sindicato fuerte y dispuesto a movilizarse por defender el trabajo de cada uno de sus socios.
Queremos un sindicato de clase, con objetivos claros, politizado pero independiente de los partidos políticos. Un sindicato que trabaje para toda la familia y que luche constantemente por hacer avanzar las demandas de los trabajadores.
Queremos un sindicato que sea ejemplo para el resto de los trabajadores de la región y del país”.
En el programa de trabajo se contempla: “Constituir un comité de vivienda, dependiente del Directorio, y que trabaje para buscar soluciones a esta necesidad de nuestros socios.
Desarrollar, a partir del próximo año, un Preuniversitario popular gratuito para los hijos de nuestros socios. Realizar un programa de alfabetización y reforzamiento educación.
Lograr establecer un convenio de salud dental que complemente lo otorgado por el seguro complementario de salud que ya tenemos. Mejorar el seguro complementario de salud.
Continuar defendiendo el trabajo de nuestros socios, oponiéndonos férreamente a los intentos de despidos. Conseguir reubicar a todos aquellos socios que se encuentran en situación de cesantía. Trabajar las negociaciones colectivas para conseguir aumento de los salarios. Luchar por asignaciones para viviendas, mejorar y aumentar las asignaciones de escolaridad, capacitaciones reales y efectivas de interés del trabajador, preocupación y desarrollo de una propuesta que mejore la seguridad de nuestros socios y de todos los trabajadores contratistas: no mas transbordos, mejoramiento de los EPP, revisión de los procedimientos de seguridad, campaña permanente de prevención de riesgos, sanciones reales y efectivas para las empresas que violan las normas de seguridad.
Plantearemos la disminución de la jornada de trabajo, a fin de otorgar mayor descanso y facilitar la contratación de más personal y reducir la cesantía que afecta a la región.
Nos proponemos construir un movimiento sindical, a nivel regional, que sea capaz de oponerse a los planes de reformas laborales dañinas para los trabajadores, como lo son la flexibilidad laboral, disminución o sustitución de la indemnización de los años de servicios, etc. Queremos ser parte de un referente popular de clase que le haga frente a todas las intenciones de menoscabar los derechos de los trabajadores en general”.
Con esta plataforma y la consecuencia de sus dirigentes, el SITECO continúa en la senda de construir un sindicalismo de nuevo tipo, sin dependencia política pero comprometido con las transformaciones de fondo que Chile necesita.

domingo, 20 de septiembre de 2009

En el Aniversario de la Patria

Luis E. Recabarren
El Trasandino, Los Andes 19/septiembre/1909


Todo un mundo de entusiamo y de alegrías se desencadena entre el pueblo en estas fechas que se llaman el aniversario de la independencia nacional. Entree la clase pobre que tambien rinde tributo y hasta el exeso en estos días, se arroja al charco de las fiestas hasta la última moneda que posee.
Nosotros que miramos las cosas dentro de la órbita de nuestra misión de periodistas y de educadores del pueblo, sentimos un profundo pesar cuando vemos a la clase trabajadora participar en una fiesta que no es la suya, y sentiralegrías por la llamada independencia nacional que ninguna libertad real ha traído al pueblo productor.
Se dice que esta fecha significa la emancipación de la opresión española que ejerció su tiranía en estos paíse sub-americanos durante tres siglos y que la revolución de 1810 dio al pueblo libertad y patria
Nosotros diferimos de este modo de pensar. Si la opresión española desapareció de esta tierra, no ha sucedido otra cosa que un cambio de opresión. La clase trabajadoravivió tres siglos sometida a la esclavitud de la tiranía española, y cuando en Chile sonó lo que se llamó la hora de la libertad y de la emancipación, esa libertad y esa emancipación que conquistó el pueblo-soldado en 1810, sólo fue para la clase burguesa y adinerada, pero en ningún caso lo fue para el pueblo que continuó siendo esclavo de la nueva clase que se erigía en gobierno en Chile.
Desde esa fecha, antes y hoy, el pueblo carece de libertades y de garantías. El pueblo no es otra que un simple paria. Hoy día, a los 99 años después de la llamada emancipación, el pueblo chileno, es decir, la masa del proletariado productor, no disfruta de mayores garantías ni libertades que aquellas que actualmente existen en la misma llamada madre patria.
Tan miserable y esclavo vive hoy el pueblo chileno como el pueblo español, Y si se quiere entre la clase trabajadora de España hay más educación, más cultura, más conciencia y más capacidad que entre la clase trabajadora de Chile.
¿Qué es, pues, lo que hemos ganado con la llamada independencia nacional?
¿Acaso el pueblo de Chile no es ametrallado, asesinado, encarcelado y perseguido cuando pretende hacer uso de sus derechos constitucionales?
La tiranía burguesa española, ¿no es idéntica a la tiranía burguesa chilena?
¿Qué es, pues, lo que el pueblo celebra en esta fecha?
El pueblo, en realidad, nada tiene que celebrar. El pueblo es arrastrado, en esta época a prestar su concurso exhibiendo durante una semana toda su desnuda miseria moral y material presentándose andrajoso o poco menos, en un lamentable estado de embriaguez que revela el grado de cultura que ha alcanzado en un siglo de vida libre e independiente durante el cual la clase escogida que nos gobierna se enorgullese, sin duda, de ser la protectora y educadora de un pueblo que no puede ser orgullo de ninguna sociedad que realmente sea culta.
En una palabra, en Chile tenemos un pueblo tan atrasado y grosero, como la misma burguesia que lo gobierna, que no se diferencia sino en el barniz de hipocresía con que se encubre.
La verdadera emancipación del pueblo no ha sonado aún, ni sonará hasta tanto el pueblo mismo se eduque, se organice y se emancipe de la tiranía burguesa y capitalista que hoy lo oprime social, política y economicamente, como lo ha oprimido toda la vida.
Pueblo: si quereis tener verdadera emancipación, rompe primero las cadenas de tus vicios, edúcate, organízate y haz la administración de tus intereses directamente y sólo entonces serás libre.

martes, 1 de septiembre de 2009

El sapo y el escorpión. Por Tito Alvarado

Antes del presente artículo, hubo dos con el mismo título. Yo me valgo del segundo para entregar este que puede ser considerado el tercero. El primero es de Theotonio Dos Santos, seguramente escrito en portugués y traducido a la rápida al español. Comienza relatándonos un chiste, que en realidad es una fábula, pues del supuesto chiste se desprende una moraleja, no confiar en promesas de enemigos. Un sapo confía en las “garantías” que le da un escorpión, con él en su espalda intenta atravesar un río, a mitad del viaje el escorpión recuerda su naturaleza y pica al sapo, el resultado es que ambos mueren, uno por confiar en quien no es su amigo natural y el otro por no traicionar su propia naturaleza. Termina con el resumen de las últimas “hazañas” del escorpion imperial. El segundo, de Eduardo Contretras, en breves párrafos, continúa con las “hazañas” del imperio hasta caer en las hazañas de los escorpiones que hay en Chile. El tercero es este que intenta, a partir de las conclusiones de sombrero de mago que saca el señor abogado Eduardo Contreras, aplicar la moraleja del chiste o fábula del sapo y el escorpión al caso chileno.

Veamos tan solamente dos párrafos del señor Contreras, él nos dice:
“Los chilenos tenemos sapos y escorpiones también en casa, desde luego el primer chupa sangre, el candidato de la derecha. Los hay también quienes quieren llevarnos “a la modernidad” sobre la base de los supuestos éxitos de los gobiernos habidos en la transición. Como si el pueblo no conociera su propia realidad y no supiera de qué se trata esto de “llegar a la modernidad”. Hay quienes proponen construir futuro “todos juntos”, pinochetistas y demócratas, torturadores y torturados, las transnacionales y los trabajadores, la izquierda y la derecha. Todos revueltos.”

Hasta aquí vamos bien y me atrevo a decir que estoy en total acuerdo. Quizá si indagamos con nombres y apellidos quienes son los sapos y quienes los escorpiones pudiéramos estar en un ligero desacuerdo, pero eso sería harina de otro costal.

Lo que si me mueve a risa y a pena es la conclusión final del señor abogado:
“Pero afortunadamente hay también luchadores de visión clara y compromiso firme. Así fue toda su vida, por ejemplo, la gran chilena que acaba de dejarnos, Matilde Ladrón de Guevara. Si las generaciones más jóvenes no conocieron la profundidad de su poesía, sí conocieron la tenacidad y fuerza con la que libró el combate por la libertad de su hija prisionera de la dictadura peruana. Y está hoy la candidatura presidencial de la izquierda chilena, la única con propuestas concretas, viables, transformadoras. La izquierda que encabeza Jorge Arrate, candidato que recorre Chile sembrando las esperanzas del tiempo nuevo.”

Para ser exactos, eso de la dictadura peruana es una pisada en falso, lo que, tratándose de un abogado defendiendo una causa, puede conducir a su cliente a un fallo en contra, en un sistema de justicia donde los de abajo debemos mostrar y demostrar de palabra, de intención y de hecho nuestra no culpabilidad. Dicho así se puede entender que el actual gobierno peruano es la dictadura que encarceló a la hija de Matilde Ladrón de Guevara, lo justo es que debiera señalar de qué dictadura habla, pues se refiere a una época concreta con un gobierno concreto, si no tiene el dato a mano, la salida pudiera ser decir una dictadura, pues en la historia de nuestros pueblos ha habido muchas y todas de sangrientos estilos. Nos habla de una luchadora incansable y lo hace en el momento en que acaba de morir, instante en que toda persona digna de un homenaje es mejor que cuando estaba viva, lo cual pudiera ser interpretado como un recurso fácil para afirmar su conclusión final y no como el verdadero y valedero homenaje y reconocimiento que Matilde merece.

Lo inaceptable es que “la gran chilena que acaba de dejarnos, Matilde Ladrón de Guevara,” sea comparada con el no gran chileno que aún no nos deja, y peor aún, la comparación es de una persona luchadora (persona concreta singular) con “la candidatura presidencial de la izquierda chilena” (figura etérea plural). Me queda la duda de si es una jugada de bocón, de persona muy habladora traicionada por sus propias palabras, si es un recurso de estilo o si es simplemente una forma de adornar algo que no es muy adornable y que, como la mona, aunque se vista de seda, siendo mona, mona queda. Por candidatura debo entender la acción de alguien de optar a un determinado puesto, y tratándose de Chile, debemos entender que esta candidatura no es posible si, en sí misma, no hay un conglomerado de gente diversa que la facilite. Para más, Contreras agrega que la candidatura es de la izquierda chilena, queriendo decirnos o intentando afirmar en nuestro cerebro la peregrina idea de que la izquierda toda es una sola y ésta, está con la candidatura de un sapo que lleva a su espalda un escorpion, la diferencia con la fábula es que este escorpión sabe nadar, sin renunciar a su naturaleza traidora y mortífera, seguirá nadando hasta la otra orilla.

Pero nuestro astuto leguleyo insiste en su intención de dejarnos en la cabeza alguna idea, a continuación dice: “la única con propuestas concretas, viables, transformadoras.” Sin duda suena bien, pero es falso y le traiciona en el revolucionario que debiera ser (entiendo que es miembro del Comité Central de Partido Comunista de Chile), a no ser que ya no sea revolucionario ni él ni su partido.

* Lo de propuestas concretas es simplemente un adorno, pues ninguna propuesta puede ser concreta en sí, es simplemente una manera de decir algo para que tenga mayor peso, las propuestas son siempre subjetivas, obedecen a posibilidades de hacerse realidad, pero no son en sí mismas una realidad, proponemos algo para decir esto queremos, así lo queremos, etc. esto indudablemente choca con los intereses de otros, que en el caso de Chile casi todos están en el poder.

Lo de viables es otro y peor adorno de retórica pura. Me pregunto si era joven allá por el 68 o si no escuchó hablar de seamos realistas, pidamos lo imposible o si no ha leído nunca esta frase. O quizá su manera de hacer política le haya impedido vincular alguna vez esta idea, de ser realista y luchar por lo imposible, al Che Guevara que la hizo suya en su vida y en su muerte. Lo que la mayoría de Chile necesita, simplemente no es viable en un régimen como el actual, entonces para que sus propuestas sean viables primero habrá que cambiar la constitución y quitarles el poder a los asesinos, a los banqueros, a los traficantes ideológicos que hoy lo detentan, Otra cosa es que en su mundo de socialdemocrata sea viable hacerle al sistema una que otra reforma para que los pobres no se mueran de hambre y trabajen mucho más y mejor, mientras la vida para los ricos transcurre en otra parte.

* Lo de transformadoras, otra palabra que no agrega mucho, pues en esencia toda acción humana es una intención de transformar lo existente. Quizá no sepa la rapidez con que el estómago humano renueva todos sus células ni que todo el cuerpo humano es otro cuerpo, aunque un poco más envejecido, en un promedio de cada diez años, esto es transformador y no lo vemos. Puede que no sepa que nadie se baña dos veces en el mismo río o quizá si lo sepa y nos quiere hacer creer que sirviendo de sapo que intenta salvar un escorpión podemos llegar a transformar la sociedad chilena en algo que no logro adivinar, pues hace rato que el partido, al cual el articulista que nos ocupa pertenece, no habla de lucha por o hacia el socalismo.


Sin embargo se mueve, dicen que dijo un condenado, que para salvar su vida se retractó de una verdad, hoy de valor universal. La frase final es de antología del lugar común o del vacío en el discurso: “ La izquierda que encabeza Jorge Arrate, candidato que recorre Chile sembrando las esperanzas del tiempo nuevo.” Al escribir la izquierda que encabeza, hace un acto de reconocimiento tácito de que existe otra izquierda: la que encabeza Navarro y otra que encabeza Vega y otra que encabeza Pamela Jiles y otra colectiva que llama activamente a votar nulo. No es un reconocimiento con nombre y apellido, es una verdad latente de que en Chile hay muchas izquierdas, tantas como egos y espíritu mesíanico o visión corta tienen algunos candidatos o como sentido de la responsabilidad social tienen otros que en este momento no figuran en el circo electoral, pero que están, lentos y seguros, aunando fuerzas y esfuerzos para saltar y/o asaltar la realidad. Despues de tantos años sembrando esperanzas del tiempo nuevo, cien, noventa, ochenta años, casi una eternidad y salvo el veranito de San Juan de La Unidad Popular, todavía seguir en lo mismo, me parece que hay que sembrar otra cosa, dejar de sembrar en las piedras o utilizar maquinaria pesada.

Si me guío por la cantidad de personas legalmente en edad de votar, tenemos cinco partidos o movimientos que no figuran en este retórico y excluyente Chile recorrido por el candidato de una “izquierda” sembrando eso intengible que no necesita ser sembrado, pues cada ser humano lo tiene en sí, salvo los que se suicidan o se resignan. Están aquellos que inscritos votan en blanco, todos los candidatos y partidos le valen hongo (1), los que votan nulo, casi lo mismo con una ligera diferencia, es todo el sistema el que merece rechazo (2), los que estando incritos no van a votar ni se molestan en justificar su inasistencia, lo cual es un rechazo total al circo (3), los que no votan pero justifican su no voto, tienen miedo a la multa o manifiestan alguna leve esperanza en el sistema (4), y los que desafiando todo, no se inscriben (5). Esta es la más amplia coalición sin líderes, son casi, casi el 50% de electorado potencial, Con esto quedamos en que recorrer Chile sin inscribir a los no inscritos, sin ganarse a los que votan nulo, blanco o no van a votar, se justifiquen o no, es que hemos dejado medio Chile fuera del juego o que hay medio Chile que no será tocado por un discurso salvador de los escorpiones que atacamos de palabra, pero llevamos a la espalda de hecho. Hay medio Chile invisible, pues estos no votantes están en todas partes y no están en ninguna.

La única manera de “sembrar esperanza” es otorgarles a la gente su codición de seres humanos con capacidad de decidir, este movimiento recién se echa a andar y no será visible hasta la próxima elección, sin sapos cargando escorpiones. Camino propio es el único camino.

jueves, 27 de agosto de 2009

Jaime Mendoza Collío y el terrorismo de Estado

El asesinato del comunero mapuche Jaime Mendoza Collío, representa un nuevo nivel de la crisis política vigente en el país desde la consumación del golpe de estado que derrocó al presidente Salvador Allende en 1973. El crimen del joven comunero, reitera el comportamiento histórico de la fuerza pública impregnada de principios y valores que dieron sustento a la dictadura de Augusto Pinochet y no de aquellos que deben prevalecer en un estado de Derecho. Esta afirmación queda demostrada con la actuación del alto mando institucional en la zona y su defensa irrestricta de la actuación del carabinero que disparó por la espalda al joven. Los altos oficiales insisten en que los efectivos policiales fueron emboscados y actuaron en legítima defensa. Por otra parte, aparece el ex Director General de Carabineros y actual presidente del Cuerpo de Generales de Carabineros en Retiro, Fernando Cordero, en una columna publicada por El Mercurio On Line, defendiendo la versión sobre una supuesta emboscada y precisa que Carabineros actuó en respuesta a una agresión tipificada como delito en el artículo 416 bis del Código de Justicia Militar. Luego asume la posibilidad de que la investigación judicial dirá la última palabra. Todo ello cuando ya existen pericias, abundantes testimonios y pruebas demostrativas de la comisión del homicidio a sangre fría. Enseguida expone un análisis político jurídico que empeora lo anterior. Explica que el derecho sería un instrumento de la política en los estados modernos, porque: “Así se garantiza la convivencia civilizada y evita el abuso del más fuerte consiguiendo la paz social que permite a cada uno lograr su mayor desarrollo espiritual y material. Es lo que llamamos bien común”. No es difícil concluir que Cordero Rusque habla desde su investidura pasada y presente, es por tanto un mensaje desde la institución, para interpelar a la comunidad nacional acerca de si acepta o no las reglas del juego establecidas, en aras de preservar la convivencia nacional tal como está.
El asesinato de Jaime Mendoza se suma a los de Alex Lemún, Matías Catrileo, Juan Lorenzo Collihuín, a manos de efectivos de Carabineros y a las muertes en sospechosas circunstancias de Jorge Suárez Marihuan, Julio Huentecura Llancalef y Johnny Cariqueo, entre otros.
A los asesinatos de comuneros y luchadores mapuches se suman los del estudiante Daniel Menco, el trabajador forestal Rodrigo Cisternas, y Talo Araya. Violencia desatada contra toda protesta o manifestación de descontento, como ocurrió durante la Revolución Pingüina, o en las movilizaciones de los pescadores artesanales, trabajadores forestales, trabajadores de las salmoneras, subcontratistas de Codelco, los defensores de Pascua Lama y cada vez que el pueblo se moviliza.
Después de 17 años de dictadura, durante los cuales las FF.AA. y de orden aplicaron el terrorismo de estado en forma ilimitada, no han cambiado en lo sustancial. Sólo se adaptaron a este nuevo escenario de gobiernos civiles mediante leves retoques cosméticos, pero los resultados de su actuación muestran la permanencia de los mismos principios doctrinarios, aún cuando no lleven el mismo nombre.
Lo determinante sigue siendo el carácter de clase de la fuerza pública, concebida para preservar el orden del sistema e impedir la irrupción de fuerzas sociales que pongan en riesgo la forma de propiedad y enriquecimiento de los grandes empresarios y grupos económicos.
Exigimos justicia para Jaime Mendoza Collío. Justicia para el pueblo mapuche. El más alto homenaje al weichafe caído será generar la más vasta movilización popular, hasta terminar con la actual Constitución y reemplazarla por una nueva carta fundamental que consagre los derechos de los pueblos y los trabajadores.
Será el triunfo de la rebeldía de millones lo que honrará la vida de los caídos. Será la unidad efectiva y la lucha resuelta para terminar con el sistema, el acto que encienda los hornos para forjar el futuro por el que lucharon Jaime Mendoza o Rodrigo Cisternas, Salvador Allende o Víctor Jara, Miguel Enríquez o Raúl Pellegrín.

Consejo Nacional de Comités Comunistas de Chile

Agosto 23 de 2009

martes, 18 de agosto de 2009

Los cuatro candidatos de la Concertación a la presidencia

Cuatro candidatos de la Concertación postularán a la Presidencia de la República en los próximos comicios: Eduardo Frei hijo, Marco Enríquez-Ominami, Alejandro Navarro y Jorge Arrate.
A quien le quepan dudas examine los antecedentes. Jorge Arrate, el flamante militante comunista y candidato de lo que queda del Juntos Podemos –previa renuncia mediática al PS- se presenta como un avanzado crítico de la situación política y social que vive el país y del distanciamiento del bloque oficialista con los postulados democratizadores que le dieron origen para terminar con la dictadura. Tras 19 años como actor de la interminable e inconclusa “transición a la democracia”, y luego de haber sido Ministro de Educación (1992 -1994), durante el mandato de Patricio Aylwin, Ministro de Trabajo y Previsión Social (1994-1998) y Ministro Secretario General de Gobierno(1998-1999), durante la presidencia de Frei hijo, Embajador de Chile en Argentina (2000–2003), bajo el gobierno de Ricardo Lagos, Presidente y Vicepresidente del Partido Socialista de Chile y, en varios períodos, Coordinador de la Concertación de Partidos por la Democracia, Secretario General del Partido Socialista, Miembro del Comité Central del Partido Socialista, cayó en la cuenta de que el conglomerado no lo identificaba y renunció al que fuera su partido durante su vida, para presentarse como abanderado presidencial de la izquierda extraparlamentaria. Esta sola relación de hechos ya resulta curiosa, por decir lo menos, pero además, no se puede omitir el papel que jugó Arrate en el proceso de “renovación” del socialismo chileno, en la construcción de la convergencia socialista de fines de los años 80 que sepultó la alianza que sustentaba al Movimiento Democrático Popular (MDP), bajo la tesis de “aislar a los extremos”, que comprendían a los sectores más duros de la dictadura por un lado y por otro a los denominados “grupos extremistas”, y negociar una salida pactada a la dictadura. Muchos de quienes estábamos en política en esos años y específicamente en la lucha contra la dictadura, recordamos que el nombre de Arrate estuvo asociado a un proceso que por entonces deplorábamos porque desmanteló la coalición de izquierda que peleaba por una salida política más avanzada, que le fuera arrancada a la dictadura. Por esos días, hablar de Arrate y Convergencia Socialista, eran una misma cosa desoladora, porque veíamos como a la cabeza de un importante sector del PS demolía la unidad de la izquierda al arrastrar a los sectores socialistas que estaban en el MDP a la naciente Concertación y se aconsejaba al Partido Comunista que le convendría “submarinear” por un tiempo.
Bueno, ahora, después de todos estos hechos, Arrate Mc Niven se dispone a presentar batalla en la contienda presidencial, como abanderado de aquellos que marginó de la vida política y quedaron excluidos de toda participación formal en la vida institucional del país. Cuenta para ello con la claudicación cómplice de dirigentes que transaron sus principios por la posibilidad de entrar al parlamento, hipotecando el proyecto histórico transformador que declaran no haber abandonado.
Si se observa atentamente la trayectoria de Arrate, no es difícil concluir cual será su llamado frente a la segunda vuelta electoral. Es como si se hubiera situado junto o entre la izquierda extraparlamentaria, para captar sus votos en primera vuelta y en segunda, procurar que respalden a la Concertación. O sea que en el fondo, se trataría de una candidatura dirigida a operar en definitiva, en beneficio del conglomerado oficialista.

Navarro

Alejandro Navarro es diferente. Hace rato que está catalogado como un díscolo pues desde hace tiempo sostiene una posición critica al quehacer de la Concertación, especialmente en lo relativo al predominio del modelo económico, la desigualdad social, las demandas territoriales de los mapuche y otra serie de conflictos en los que toma posición junto a los más débiles y afectados. Defensor del gobierno bolivariano del presidente Hugo Chávez, se posiciona como un legislador con posturas progresistas ante asuntos nacionales e internacionales. No obstante, ha sido un defensor de las privatizaciones efectuadas por los gobiernos de la Concertación, a las que otorga certificado de “concesiones” y por tanto para él no estarían privatizadas las empresas sanitarias y otras.
Más allá de sus posturas progresistas frente a diversos conflictos, permaneció por 20 años en el bloque concertacionista y solamente ahora renuncia al Partido Socialista y levanta su candidatura como una alternativa de izquierda. Pero también ha dicho que en segunda vuelta los votos del Movimiento Amplio Social que encabeza, no favorecerán a la derecha. Una afirmación con la evidente determinación de orientar a sus votantes a favor de la Concertación. Antes ha dicho con precisión, que espera alcanzar un 5 %, lo suficiente para proporcionar ese margen al candidato titular del oficialismo y asegurar su triunfo.
En definitiva, no se ve por donde prospera el proyecto progresista y transformador del “díscolo” Navarro. Su posición más parece un esfuerzo por captar parte importante del voto de izquierda más desorientado y desencantado, para finalmente inclinarlo en beneficio del oficialismo. Esto hace difícil creer que a partir de su postulación a la presidencia, impulse el surgimiento de un movimiento social real que persiga instalar en Chile una verdadera alternativa progresista y revolucionaria que busque terminar con el capitalismo, los enclaves institucionales de la dictadura que aún subsisten y en general con las bases sistémicas de la injusticia. Todo parece indicar que se trata de un díscolo funcional a la Concertación, a la que ha respaldado durante 20 años a pesar de sus innumerables críticas a la gestión gubernamental del conglomerado, cuando está en juego el poder. Pero hay más. Fundados rumores emanados de las conversaciones con Arrate y las declaraciones de ambos en favor de contar con un “candidato único de la izquierda”, auguran que Navarro bajaría su candidatura en septiembre.

Frei Ruiz-Tagle

De Eduardo Frei hijo, huelgan los comentarios y la eventual información adicional que se pueda aportar. Es conocido su pasado individual y familiar, unido a las actividades que culminaron con el golpe de Estado de 1973. Su apoyo inicial a la dictadura, siguiendo a papá, a la que donó sueldos de sus empresas y joyas familiares. Con Frei hijo no hay por donde perderse. Ciento por ciento Concertación, empresario, amigo de la privatización de empresas del Estado, integrante de lo más derechista de la Democracia Cristiana nacional e internacional y uno de los mejores discípulos de la tutoría de los EE.UU. de América. Genuino representante del sistema capitalista, podría ser perfectamente el candidato del bloque derechista y probablemente son los votos que busca captar su candidatura. Así entre gobiernos encabezados por “Socialistas” y por demócrata cristianos, se logra la alternancia en el poder, tan lloriqueada por la derecha tradicional.

Marco Enríquez-Ominami (MEO)

El cuarto postulante parido por el bloque oficialista, Marco Enríquez-Ominami, que tomó el apellido de su padre –Miguel Enríquez- cuando advirtió que le proporcionaba rating, es otro que ha mantenido también un comportamiento político “díscolo”. Pese a ello, hace poco se le escaparon algunas ideas programáticas que lo retratan, pese a que posteriormente descartara de su programa de gobierno la privatización parcial de empresas del Estado. Planteamiento que le acarreó una ola de reacciones en contra, obligándole a tarjar esas propuestas. Pero fue su padre, Carlos Ominami, el que ha ido dejando las cosas más claras respecto a la cuestión de fondo, cuando en respuesta a los requerimientos desde su partido para que defina su posición entre apoyar a Marco Enríquez-Ominami o al candidato oficial del conglomerado, precisó que en la segunda vuelta todos volverán a estar juntos indiscutiblemente. Por lo tanto queda claro cual será la posición del díscolo candidato llegada la segunda vuelta. El aumento sostenido de los adherentes a su postulación presidencial ayuda a despertar expectativas en los más aburridos del oficialismo y también entre los desesperados que anhelan terminar con la era Concertacionista. No obstante, su compromiso sigue siendo con el bloque de gobierno y dista mucho de impulsar la construcción de una alternativa política que se distancie de las fuerzas que hasta ahora se han esmerado exitosamente, en la preservación del modelo neoliberal y fundamentalmente del sistema capitalista, causante fundamental de la miseria, marginación, explotación y crisis.
Habida cuenta de quienes son realmente estos cuatro señores, nada pueden esperar de sus candidaturas los marginados, postergados y explotados de nuestro país y mucho menos quienes buscan caminos de salida a las deplorables condiciones de vida a que están sometidos. Sólo les resta descubrir su propia fuerza y capacidades, confiar en ellas y ponerlas en movimiento.

lunes, 13 de julio de 2009

Raúl Blanchet, vocero de los Consejos Comunistas de Chile: “HAY QUE DESTRUIR LA DICTADURA DEL CAPITAL”


El domingo 12 de julio, una treintena de militantes del Partido Comunista acudieron al Servicio Electoral para firmar su desafiliación a esa tienda. Se trata de la nueva organización Comités y Consejos Comunistas, federada en el Movimiento de los Pueblos y los Trabajadores. En su seno existen dirigentes sindicales, trabajadores, artistas, pobladores, profesionales. El vocero del Consejo Nacional de Comités Comunistas es el periodista Raúl Blanchet.
Raúl, hasta el domingo, acumulaba una militancia en el PC de 41 años. Se incorporó a las Juventudes Comunistas a fines de los 60. Durante el gobierno de Salvador Allende debió asumir tareas especiales destinadas a cautelar el proceso de la Unidad Popular. Retornado desde el exilio en 1983, Raúl Blanchet se agregó a las filas del Frente Patriótico Manuel Rodríguez. Un año después se convirtió en un preso político de la dictadura pinochetista. Pero la cárcel fue otro frente de lucha. De esta manera, participó en la planificación y ejecución, protagónicamente, de la épica fuga masiva de prisioneros políticos de 1990 desde la cárcel pública, cuando faltaban dos meses para que asumiera el primer gobierno de la Concertación post dictadura. 11 años estuvo en la redacción del órgano oficial del Partido Comunista, El Siglo. Hoy Raúl, junto a muchos de sus compañeros, enfrenta nuevos desafíos políticos.

¿En que consiste la iniciativa política expresada en los Comités y Consejos Comunistas?
“Esta es la organización de los comunistas que militan en el Partido Comunista oficial, como de los comunistas que no militan en PC, y que se han alejado por diversos motivos. Sobre todo, es el instrumento de aquellos que han discrepado de los métodos autoritarios; de la falta de democracia interna, por un lado, y que fundamentalmente, disienten de este verdadero arrastre hacia la derecha que ha hecho la actual dirección del PC, por otro.”

¿Cuáles son los principios de los Consejos Comunistas?
“La derechización de la dirección del PC es un detonante, un acelerador de nuestro surgimiento. Nosotros nos identificamos como el auténtico Partido Comunista. Por tanto hablamos de una organización de clase, una organización de los trabajadores, inspirada en el marxismo, en el leninismo, y en el aporte teórico y práctico de innumerables luchadores de la izquierda mundial y de la experiencia revolucionaria en Latinoamérica.”

EL ORIGEN

¿Cuándo comienza a gestarse la iniciativa política?
“Somos producto de un proceso de años de maduración. Es un camino largo de rebeldía creciente que comenzó a formarse al interior del PC desde la medianía de la década de los 80, que incluso está asociado al quiebre del Frente Patriótico Manuel Rodríguez. Nosotros estimamos que el PC vive una crisis desde el año 73. El golpe de Estado puso en crisis las premisas esenciales de los comunistas chilenos, es decir, la tesis de la vía pacífica al socialismo. Ya antes del trágico 11 de septiembre del 73, el PC no preveía un escenario como el que se dio, ni preparó al partido y al pueblo para defender su gobierno y sus conquistas. A la distancia es posible advertir que el PC mantenía una política absolutamente reformista respecto del Estado y del poder. Una concepción basada en la creencia de una burguesía nacional “buena” versus una “mala”. De allí se desprendía la posibilidad de hacer alianzas con una parte de la burguesía. Yo, entonces, lo encontraba razonable, pero hoy sé que esa política respondía a los dictámenes de la ex Unión Soviética para los partidos comunistas de la Región. La idea acuñada era unir a los revolucionarios, aislar a los reaccionarios y neutralizar a los indecisos. Hasta ahí suena bien. La cuestión es que la tesis no contemplaba cómo enfrentar la resistencia violenta de los reaccionarios. Tanto es así que, formalmente, la dirección central del PC, antes del golpe de Estado, nunca hizo una reunión para discutir el problema militar. El único intento que se realizó, fue en las postrimerías del gobierno de la Unidad Popular , pero la cita debió suspenderse a la hora de almuerzo porque en ese momento ocurrió una agresión al General Carlos Prat –que propició su renuncia a la dirección del Ejército-, y había que partir a los ministerios, al parlamento y otros lugares. Fue la única vez, y frustrada. Es verdad que en la UP y antes el PC formó cuadros combativos, pero siempre en el ámbito de la autodefensa de masas, y nunca en la perspectiva de construir un pueblo en armas. Sólo existían menudos equipos especiales en el ámbito, que asestaban ciertos golpes, pero que fueron estructural y premeditadamente insuficientes.”

Pero corramos a mediados de los 80…
“ La Política de Rebelión Popular de Masas (PRPM) adoptada, comienza a funcionar como un factor conflictivo al interior del PC. Un sector asume esa política a cabalidad y otro, sencillamente, no lo hace. Incluso a nivel de dirección hay quienes se juegan contra la PRPM.”

¿Cuáles son los fundamentos de la Política de Rebelión Popular de Masas?
“El objetivo fue articular la unidad más amplia de los sectores antidictatoriales en ese momento para impulsar la movilización popular, empleando todas las formas de lucha contra la tiranía, hasta desestabilizarla y derrocarla. Se hablaba de una sublevación que alcanzara el establecimiento de lo que entonces se llamaba, una “democracia avanzada”; esto es, una Asamblea Constituyente, un gobierno plural y comprometido con transformaciones democráticas de fondo y que disolviera todos los enclaves dictatoriales. Negaba la negociación pactada que devino después. La PRPM está cumpliendo ya 30 años. Y fue gatillada por el plebiscito de 1980 que impuso la Constitución actualmente vigente. Muchas organizaciones de izquierda de la época, como el Partido Socialista, también engancharon con tesis relativamente similares. Esta es la política que los Consejos Comunistas reivindicamos. Al respecto, yo comparto los dichos del ex Secretario General del PC, Luis Corvalán, en el sentido de que cuando se dio a conocer la PRPM hubo “una explosión de júbilo” en la militancia. Asimismo, muchos dimos fe a las palabras de Luis Corvalán, cuando nos dijo que el Frente Patriótico Manuel Rodríguez sería luego un ejército popular, plural y masivo, como el Frente Sandinista de Liberación Nacional de Nicaragua.”

¿Y cómo la recontextualizan en el período actual, ya terminando la primera década del siglo XXI?
“Consideramos que tiene plena aplicabilidad, actualizándola a la realidad presente. En definitiva, la política de la rebelión de los pueblos no sólo es una estrategia para sacudirse de las dictaduras militares transitorias o coyunturales, sino sobre todo, para sacudirse del yugo del capital. Hemos concluido que lo que hay que destruir es el propio sistema capitalista, destruir la dictadura del capital.”

¿Cuándo el PC abandona la PRPM ?
”A partir de 1986. Antes del ajusticiamiento fallido al tirano y de la internación de armas al país. Yo creo que ambos procesos se desarrollaron contra la voluntad de muchos dirigentes del partido. El discurso del denominado “vacío histórico”, que nosotros estimamos “vacío ideológico” y que produjo la creación del FPMR, tuvo resistencias internas como efecto de vertientes que nunca se manifestaron como corrientes abiertas, como tendencias, independientemente de su palpable existencia. Aquí, los países socialistas de la época que acogieron a millares de exiliados chilenos y que en su historia habían enfrentado al fascismo, efectuaron una suerte de influencia sobre la dirección del partido para la capacitación concreta de cuadros militares y una fuerza propia para encarar la dictadura pinochetista. Ahora, las contradicciones internas del partido continuaban su curso. Porque ¿Cómo se explica que, con el tiempo, figuras como Luis Guastavino, entre muchos, brincaran a la Concertación tempranamente? Ellos reflejan una postura reñida con la PRPM. Incluso el propio presidente actual del PC (Guillermo Teillier), en un libro textualiza las diferencias que ya sostenía hace muchos años la dirección del PC respecto de acciones del FPMR. Muchos de nuestros compañeros tienen antecedentes fundados en relación a que la dirección del PC nunca pensó realmente en una salida insurreccional en la dictadura, y que la apuesta por una eventual sublevación siempre se ciñó a una dinámica de negociación con sectores de la burguesía. Estos mismos elementos, explican las razones de la escisión de un grupo de rodriguistas, donde estaba Raúl Pellegrin, y el mismo Galvarino Apablaza (Comandante Salvador) que en la segunda mitad de los 80 era el más alto cuadro militar que había en el PC, y que origina el FPMR Autónomo. Otros nos quedamos en el PC porque todavía apostábamos a que debíamos mantenernos en el que considerábamos el partido de los trabajadores, la organización de la clase, y que desde dentro era posible corregir los errores. Los años rebatieron nuestras expectativas…”

¿Qué elementos caracterizan, desde tu perspectiva, desde la perspectiva de los Comités Comunistas, a la dirección del PC?
“Las reyertas internas, ya no asociadas a pugnas entre reformistas y revolucionarios, sino que entre puros reformistas y por cuotas de poder, de cargos. La nula democracia interna. Y lo más grave, el proceso de desideologización de la militancia. Ahora se fomenta la incultura, lo que facilita la derechización. Las escuálidas iniciativas de educación del partido han sido muy limitadas en número y contenidos, y han sido sólo funcionales a las decisiones y posiciones de la conducción. Las bases partidarias cuentan con muy pobres armas críticas, las cuales deberían ser propias del acervo de una organización que busca transformar la sociedad.”

¿Cómo piensan los Comités Comunistas superar lo que estiman errores de la dirección del PC?

“Postulamos que así como es preciso confiar en el pueblo, también hay que confiar en las bases de la organización, sobre posiciones de mayoría. Ese es el mandato soberano, totalmente otro a los acuerdos de un pequeño equipo de dirección. También creemos necesario superar la desmovilización propiciada por el PC y su abandono de las demandas populares. Porque los que se han ido del partido con buena prensa son los que han virado a la derecha, mientras que los comunistas por la PRPM partieron calladamente, y en general, de vuelta a la casa. Hacia ellos también está dirigido nuestro empeño. Al respecto hay que considerar que el PC al primer gobierno de la Concertación llega con 30 mil militantes, y que el recuento de hace alrededor de un año atrás arroja poco más de 3 mil militantes que cotizan y cumplen tareas. Ahora nosotros estamos embarcados en generar las condiciones para un Congreso, fundado en comités o células comunistas, cuya característica es que pueden estar dentro del PC o fuera del PC, y gente que jamás haya sido comunista y que comparta los principios. Los comités son coordinados por consejos locales o regionales, hasta el Consejo Nacional, que es provisorio y revocable. Somos una organización pequeña, pero potencialmente gigante. Y somos una organización que se construye en caliente, en las luchas reales de nuestro pueblo.”

LOS COMÍTES Y CONSEJOS COMUNISTAS Y EL MPT

¿Por qué están participando en el Movimiento de los Pueblos y los Trabajadores (MPT), un instrumento federado que agrupa organizaciones políticas y sociales del más amplio espectro anticapitalista?
“Porque queremos aportar en una construcción unitaria, de clase, auténticamente anticapitalista e independiente del bloque de poder. El MPT es un referente político y social de amplias proyecciones. Para nosotros, el MPT es lo más importante que ocurre desde el primer Juntos Podemos de la izquierda chilena. Allí hemos encontrado profundas coincidencias. Allí están los rebeldes.”

Andrés Figueroa Cornejo